One day you fall for this girl — Maia.

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One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Sáb Jun 06, 2015 6:10 pm

Apenas despertó su mano palmeo al lado de su cama, como buscando a alguien o algo y al no encontrar nada abrió sus ojos de todo, sentándose en la cómoda cama y mirando el solitario costado de su cama. Había olvidado por completo que esa noche no la había pasado junto a la chica como siempre solían hacer, para decir verdad la había extrañado, toda la noche había sentido un vacío al no tener aquel reconfortante cuerpo junto a él. Se desperezó, bostezando y estirando todos sus brazos, rascándose ligeramente el pecho descubierto, en busca de salir del enredo de sus sabanas. En esos momentos se daba cuenta de cuanto la necesitaba en su vida, esto no pasaba cuando despertaba a su lado, todo solía ser de color rosa, pero en días como estos, que estaba solo todo se tornaba más aburrido y irritante, irritante por el echo de que no tenía lo que quería. Finalmente al salir de ese lío de sabanas se puso de pie, sintiendo el frío suelo de madera debajo de el, estaba con solo un par de boxers, por lo que no tardo en sentir su piel ponerse de gallina, corriendo al baño para darse una buena dicha de agua caliente, que le sacara toda la pereza que llevaba encima.

Obviamente pensaba en pasar el día junto a su novia, por lo que decidía bañarse y prepararse para salir de casa. Su baño no duro mucho, ya que no le apetecía ese día tardarse horas bajo el agua, así que apenas termino de limpiarse necesariamente se puso una toalla en la cintura, saliendo del baño en busca de algunas ropas. Era temprano, por lo que calculaba que Maia estaría dormida aun, lo que le dio la idea de sorprenderla con algo, no es que fuera el novio más atento del mundo, pero le gustaba darle una sorpresita de vez en cuando. Su atuendo era lo más normal del mundo, una camiseta blanca pegada al cuerpo y unos vaqueros negros, con una campera que le abrigara un poco los brazos descubiertos.

Luego de agarrar todo lo necesario se montó al auto, prendiendo la radio y escuchando aquella canción tan conocida. — Something big I feel it happening, out of my control, pushing and pulling and it's grabbing me, feel it in my bones like... — Cantó bajo, sabiendo quien era la causante de que supiera la letra, riéndose apenas lo pensó. Puso el auto en marcha, conduciendo sin apuro alguno, iba a su propio paso, le encantaba manejar, así que siempre terminaba tardándose más de lo debido por ese echo. Razón por la que siempre se enojaban con el por llegar tarde a cualquier lugar.

Estaciono delante de la casa, apagando el motor y, a su compás, la música. Bajo del auto y cerro la puerta, caminando hacía la casa y sacando un par de llaves. Tanto como el tenía las suyas, ella tenía las de él, era como si tuvieran dos casas, ya que respectivas veces dormían en su casa o en la de ella, era como si se turnaran de vez en cuando a utilizar una casa. Entró y trató de no hacer ruido alguno, dejando las llaves encima de la mesada, subiendo las escaleras y adentrándose a la habitación de Maia, sonriendo por lo bajo al verla dormir plácidamente, arropada con todas aquellas mantas, podría quedarse horas mirándola, sin problemas. En ocasiones, cuando se despertaba antes la miraba durante un rato, recordando cada facción de su rostro. Se recostó a su lado, abrazándola hacía el y acercándose a su oído. — Buenos días bella durmiente. — Susurró, después de una risita.    
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Sáb Jun 06, 2015 8:08 pm

Despegó un ojo y observó con cautela el reloj digital  de su velador. Por supuesto, todavía no marcaba una hora lo suficientemente decente para despegarse de la cama. Cuando se había mudado, también había procurado tener unas cortinas que no permitieran tanto el paso de la luz, siendo que su habitación daba hacia el Este. Giró un poco la vista, y se topó con la foto de ella y un chico que ya lograba extrañar a tempranas horas. Aquel retrato era una simple captura  que había logrado un amigo, donde ella y Chris se miraban a los ojos y se reían, llegando a la sonrisa hasta sus miradas, un jugueteo del momento. Sin embargo, aquel suceso espontáneo logró ser inmortalizado e impreso, para colocarlo en donde actualmente estaba. Era un lugar perfecto, bastante estratégico para su gusto. A veces se sentía tonta, a veces pasando por ningún motivo a su pieza y observando de reojo aquel tesoro en la mesita cuadrada. No llegaba a ser un reemplazo, obviamente, pero era un buen sustento cuando extrañaba las miradas, las sonrisas, todo de aquel chico. Era un hecho, probablemente un efecto de estar enamorada.

Todavía faltaba para que Chris llegara, unas cuantas horas, de hecho. Tiempo suficiente para volver a dormirse un buen rato. Se acurrucó debajo de todas las cubiertas y se acomodó, para el último sueño de la mañana. Sus ojos se tornaron pesados, tenía el sueño bastante pesado, por lo cual no tardó mucho en comenzar a soñar. Sin embargo, se vio interrumpida por un movimiento a su costado. En alguna otra ocasión, quizás unos años atrás, hubiera gritado y comenzado a patalear , esperando no ser atacada por un ladrón; pero apenas reconoció aquella contextura abrazándola, inundándola con aquel perfume tan característico y su voz la melodía a la que tanto se había acostumbrado, sonrió y se acurrucó contra él.

Buenos días, príncipe —susurró, con una sonrisa, acomodándose contra su pecho y pasando su mano por su cintura  —Ésto es una linda sorpresa, maravillosa, de hecho... —murmuró, riéndose al final, su voz un poco ahogada por la cercanía. Pero no tenía mucha importancia, le gustaba estar así, y lo había extrañado mucho. Quería ahogarse con su cercanía, probablemente tenerlo así por el resto del  día. No era difícil deducir que amaba tenerlo así, abrazarlo, y más así, bien temprano, porque era inevitable sonreír por el resto del día cuando ésto sucedía.

Levantó la cabeza ligeramente y lo miró directo a los ojos, manteniendo la mirada y la sonrisa, el disfrute de poder observarlo con calma, durante unos segundos. Pasó su mano a pelo, acariciándolo con suavidad y pasando aquellas mismas caricias hasta su mejilla. Aquello fue un mecanismo, una palanca para que alzara la cara y le diera un beso casto y suave en los labios. —Hola.... —susurró, sonriendo al final.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Sáb Jun 06, 2015 10:02 pm

Nunca pensó ser capaz de ser tan dependiente de una persona, cuando veía a las parejas pasar por la calle de la mano, abrazados y compartiendo todos sus sentimientos nunca le había llamado en absoluto la atención, el pensaba que estar con alguien no era cuestión de felicidad, disfrutaba de su soltería a tiempo completo, pero ahora, que estaba en una relación y que estaba enamorado no se imaginaba volviendo a aquella antigua vida otra vez, tampoco quería volver a ser lo de antes, le gustaba como se encontraba en el momento, y con quien. No iba a mentir diciendo que no extrañaba pasar tiempo con sus amigos y hacer lo que se le cantara junto a ellos, pero lo que no extrañaría en absoluto era estar con mujeres, porque ya tenía la suya, quién se ocupaba de hacerlo feliz todos los días del año, no como aquellas con las cuales solamente su felicidad duraba poco tiempo. De solamente saber hace unos minutos atrás que la vería su piel se ponía de gallina de la ansiedad y la emoción, nunca había pensado antes en que se sentiría de esa manera por alguien, antes con solamente imaginarse ponerse ansioso o nervioso antes de ver a alguien le haría reír.

Apenas se acomodo en la cama pudo sentir el calor del cuerpo de Maia irradiarlo, haciéndole sentirse como si estuviese en su mismísima casa. Le hacía sentir cómodo, feliz y querido, además, amaba sentir el diminuto cuerpo arroparse contra el, abrazarla fuerte y protegerla de cualquier cosa que quisiese hacerle daño. Sabía que no era el mejor novio del mundo, pero con solamente saber que conseguía hacer feliz a la chica y que ella lo amaba lo dejaba satisfecho, aunque a veces trataba de ser perfecto, solamente por ella.

Río apenas escucho su voz llenarle los oídos, haciéndole sentir miles de cosas a la vez que con nadie nunca había sentido. Y cuando le dio el primer beso de la mañana y el día supo que no podría estar más feliz que como lo estaba en el momento. — Hola... — Saludó, mirándola fijamente y sacándole algunos cabellos que le caían rebeldes sobre el rostro. Recordaba vagamente aquellas veces que le había hecho todo tipos de peinados en el pelo a la chica, se lo había secado, planchado y todo, lo que termino en risas por los peinados horrorosos que Chris había logrado hacerle. La había pasado realmente bien aquel día, nunca se olvidaría. — Sabes... te extrañé anoche, me hacías falta. — Confesó, arrugando la nariz.

La observo por unos minutos, para acercarse a ella y dejar un beso en sus labios, entrelazando su mano con la de ella, mirando a estas a ahora con una sonrisa enorme. — ¿Quieres qué tu mañana mejore más? — Preguntó, alzando una ceja, poniéndose encima de ella y repartiendo muchos besos por su rostro, cuello y su pecho, para después  mirarla a los ojos y reír. — Voy a hacerte el desayuno.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Dom Jun 07, 2015 1:17 am

Por supuesto que él no estaba en sus planes, perdón, corrijo: el amor no estaba en sus planes. Claro, sabía que en algún momento le tocaría, que en algún punto de su vida encontraría a esa persona en especial de la cual había oído hablar tanto (y en algunas ocasiones, un amor fallido, que esperaba que no le tocara a ella). Y luego había llegado él, como un golpe, quizás hasta en un momento pensó que su llegada había sido muy repentina. No, no se arrepentía, ni tampoco deseaba cambiar nada. Es que... simplemente no estaba preparada, porque no había saboreado antes la dulzura de estar cayendo, no había experimentado ninguna sensación que estuviera relacionada con enamorarse: Las ansias de verlo después de un tiempo, la satisfacción de tocar su palma y entrelazar sus dedos, el sentimiento agri-dulce de despedirlo con un beso por las noches, siendo la parte agria existente solo porque quería seguir así durante el resto de la noche. Todo tan inesperado y tan... perfecto. Él había sido una sorpresa grata en su vida, y así era todos los días: lentamente enamorándose cada día más, de todos sus aspectos.

Se estremeció cuando sintió sus dedos rozar su cara. Ya estaba acostumbrada a éste efecto, de hecho, no era nada raro. Todo su cuerpo respondía a sus caricias, y solo él lograba eso. Amaba que le acariciara el pelo, logrando que los diminutos vellos de sus brazos se erizaran cada vez. Amaba pasar el tiempo con él, y nada más. Tenían antecedentes de dejar pasar el tiempo, planes "fallidos" que no habían sido para nada fallidos. Habían organizado salidas, citas, entre otras actividades, y bastantes veces las habían dejado pasar. Se habían distraído, con la simple presencia del otro, terminando por quedarse hablando y riendo durante horas, en el sillón o en la cama, disfrutando de la mutua compañía; e incluso a veces quedándose así, sin más, dormidos. Lo cual no le molestaba para nada, ya que era otra mañana en la cual amanecería junto a él. 

Yo también te extrañé, mucho... —murmuró, respondiendo ante tal confesión. —Aunque luego encontré buena compañía —bromeó, mirando sugestivamente al oso que descansaba del otro lado de la cama. Oso, un peluche de color marrón con el nombre más original del mundo (tampoco le daba la cabeza para tanto). Había sido un regalo de Chris, en una escapada a una feria local que visitaba la ciudad. Un premio/regalo que descansaba desde entonces en su cama, exceptuando, claro, cuando el otro "peluche" se quedaba a dormir. 

El calor de su beso y sus manos unidas la inundó en un instante, disfrutando de la sensación. Antes de que pudiera seguir observando y jugando con sus palmas, se vio obligada a cerrar los ojos y reír, disfrutando de las cosquillas proporcionadas por su novio. Cuando se detuvo, se vio permitida a contestar a su sugerencia: —¿En serio? —preguntó, con los ojos iluminados ante la segunda sorpresa de la mañana. Perdiéndose un instante en sus ojos, se permitió estudiar sus facciones antes de tomarlo por el cuello y plantarle un pico en los labios, corto y significativo. —Me encantaría; te amo —contestó, maravillada por su cortesía y su amabilidad. No es que no lo estuviera antes, de hecho, todos los días la continuaba sorprendiendo con su bondad, y su corazón, un montón de atributos, los cuales ella admiraba. Y le parecía lindo el hecho de que se esforzara por impresionarla, cuando todo lo que necesitaba era dedicarle una mirada y una sonrisa y ya la tenía a sus pies. 

Suspiró y le dedicó una sonrisa, antes de moverse a un costado —Pero... —comenzó, sentándose en la cama y buscando con sus pies en el piso sus pantuflas —Por más que ame que me mimes y quisiera quedarme en cama —prosiguió, parándose, sintiendo como el fresco de la mañana la golpeaba, siendo sus pantalones cortos y el suéter que apenas le cubría las piernas los culpables. Se paró y apoyó sus manos en las piernas del chico que estaba sentado todavía, para darle un beso en la mejilla. —Quiero hacerle compañía a mi novio —finalizó, guiñándole el ojo y dándose la vuelta, caminando hasta el baño. En el transcurso se levantó el pelo y se lo ató en un rodete, ya que los pelos continuaban molestándola. —Voy en un minuto, me lavo la cara y te acompaño.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Dom Jun 07, 2015 2:12 pm

Comparando su vida anterior, con la de ahora —sí, hablaba como si antes hubiera sido pasado— prefería mucho más como se encontraba ahora. Tenerla a ella a su lado era lo único que necesitaba para ser feliz, para poder despertar con una sonrisa en su rostro, nunca pensó que una de sus ligues se convertiría en alguien tan importante, porque solamente todo esto había comenzado con una sonrisa, con un jugueteo, palabras sin sentidos y no tardo mucho en darse cuenta que el suave rose de su piel con la de ella le volvía loco, había sentido que sin ese pequeño toquecito constante no podría seguir respirando, se había convertido en su soporte. Por una horrible razón que no sabía de dónde salía no podía vivir sin ella, no horrible porque no quisiera sentirse así, sino que porque no entendía el porqué estar tan poco tiempo junto a la chica le dolía. La necesitaba en sus brazos, escuchándola reírse y disfrutando junto a él. Cada día lograba enamorarse un poco más, y no le molestaba en absoluto, es más, aquel sentimiento que crecía dentro de él le hacía soportar el día a día.

Las yemas de sus dedos acariciaban suavemente la piel de su rostro, haciendo que sus receptores captaran cada imperfección y perfección de su piel, aquella simple caricia hacía que la piel de Maia se estremeciera debajo de su palma, haciéndole soltar una leve sonrisa picara. No hay nada que más le gustará que sentir la repuesta de su cuerpo a sus caricias, le gustaba el hecho de provocarle lo mismo que ella le provocaba a él. Miles de planes se habían quedado en esa cama, donde siempre se la pasaban hablando, besándose y riendo, cada vez que planeaban salir a caminar, a cenar terminaban quedándose allí o en el sofá, charlando y todo, menos saliendo a hacer en lo que habían quedado, pero no le importaba, es más, le gustaba más esa manera de disfrutar el tiempo, y más dormir a su lado, sentir su cuerpo al lado suyo.

Vio a Oso, el nombre más creativo del mundo, a su costado, haciéndole soltar una leve carcajada, echando la cabeza hacia atrás. — No se vale, ¡me estás cambiando por Oso! — Se quejó en tono de broma, llevándose al peluche a la nariz, oliendo y dándose cuenta de que tenía una mezcla de su perfume y el de Maia. — Huele a ti. Creo que podría quedármelo para mí. — Alzó una ceja y lo dejo en su lugar, sonriendo. Aquel peluche había sido su regalo, el premio que había ganado en uno de esos juegos de feria.

No era el mejor demostrando su amor, a veces incluso le costaba, pero abrirse a ella le había sido mucho más fácil que con cualquier otra persona, era única. Su madre le había estado preguntando la causa de tanta felicidad, lo que él no entendía porque solamente hablaban por teléfono o vídeo llamada, y a él no le había quedado más que contarle de su nueva novia, a lo cual su mamá se quedo boca abierta, preguntándole cuando pensaba contarle eso y que quería conocerla en ese mismo instante. Le había puesto feliz saber que no era el único que se emocionaba, obviamente que de diferentes maneras, la emoción que causaba en él no era la misma que le causaba a su madre. — En serio. — Afirmó, riéndose y sintiendo el beso que dejo en sus labios de forma rápida. — Yo también te amo, mucho más de lo que te imaginas. — Y luego se movió un poco, sentándose en la cama.

Cuando notó que ella se movía también casi la manda a volver a la cama, pero cuando vio aquellos diminutos shorts que llevaba no pudo hablar y se limito a sonreír y observar sus piernas largas. Arrugo la nariz de forma dulce por el beso, viéndola entrar al baño, se levantó detrás de ella y se paro al lado de la puerta. — Ah, ¡no pienses en sacarte ese pijama, sabes que me encanta! — Gritó antes de bajar las escaleras, sacándose la campera negra y tirándola sobre el sillón. Tomó las cosas necesarias de la alacena y empezó a hacer el batido para cocinar unos panqueques, prendiendo el fuego y poniendo una sartén.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Dom Jun 07, 2015 6:14 pm

No recordaba cuando todo ésto había empezado, pero sin duda no deseaba verle el final. No le veía el final, y ahí estaba el truco: Nunca se cansaba. Aquella noche, cuando se habían conocido, se habían acercado con una sonrisa que no pretendía compartir más que una charla amistosa. Por supuesto que lo conocía, su adicción a las series había permitido conocer su trabajo en la televisión. Claro que lo había encontrado bastante apuesto, mucho, en realidad. Pero el paso de los minutos habían logrado que optara por seguir encontrándose con él y encontrara muchísimo más que una mirada atractiva. El interés en sus palabras, y las sonrisas ocasionales se fueron tornando... no tan ocasionales, enredándose y sucumbiendo ante su personalidad, su encanto. Sus pensamientos pronto se vieron invadidos por la imagen de aquel castaño que se había entrometido -positivamente- en sus días, y lo gracioso es que cada vez que se despedía de él, ya se encontraba soñando con su próximo encuentro. Pero no había podido evitarlo, Chris Wood había logrado que se enamorara de él. 

Le costaba imaginar su vida sin él, o a él haciendo otra vida. Sentía un poco de celos, al pensar que si no se hubieran conocido, probablemente estaría así con alguien más. Pero automáticamente descartaba esos pensamientos tan inútiles para ella, porque no había motivo por el cual ponerse así. Porque ella tenía la suerte de sostener su mano, ella era la afortunada de no necesitar otra fuente de calor por las noches que no fuera su abrazo, ella tenía la dicha de sonreirle y que le sonriera de vuelta; era a él a quien le había entregado su corazón y así deseaba mantenerlo. 

Soltó una leve carcajada al sentir sus palabras, causándole gracia cuando olió su peluche. —Puedo prestártelo, pero necesitaría un reemplazo —había bromeado, guiñándole el ojo. 

Una vez que se paró delante del espejo, en el baño, pudo obtener una pequeña vista de lo que era Chris apoyado contra la puerta, espetando algo a lo que no se podía negar. —Pues supongo que me lo dejaré todo el día —bromeó, mientras escuchaba como hacía ruido en la cocina. Se lavó la cara, empapándosela antes de secarla con una toalla a ciegas. —¿Sabes? Estaba pensando... —comenzó, desde su lugar, lo bastante alto para que la escuchar desde ahí, acomodándose los últimos cabellos de su "peinado" bastante improvisado. Salió del baño, y se encaminó por las escaleras, sus pies descalzos palpando el cimiento frío. Cuando llegó a su destino, se encontró con la espalda de Chris, comenzando el proceso del desayuno. Se detuvo un momento, observando y apreciando la vista. Él conocía las debilidades que tenía, y una de ellas era sus camisetas blancas, aquellas que se ceñían a su cuerpo y marcaban su torso, su espalda, y sus brazos, vistas de las cuales no podía apartarse en ocasiones. Negó con la cabeza, sonriendo y se acercó hasta sentarse en la isla de mármol que se encontraba en la cocina, sobre una banqueta alta. 

En las próximas semanas tengo bastantes días libres —prosiguió, cruzándose de brazos y apoyando su cabeza en ellos, sobre la mesa. —Y creo... que sería genial irnos de vacaciones, tú y yo ¿Qué te parece? —terminó de ofrecer. Sonrió ante la idea, aquella que rondaba por su cabeza hace bastante tiempo. Necesitaba un tiempo libre, algo de despeje. Había terminado de filmar la última temporada de su serie, y estaba terminando la promoción, por lo que finalmente se le otorgaría un descanso merecido. Pero tampoco quería pasarlo en casa, o en la ciudad que residía, hacía tiempo que quería explorar, salir, tomarse un respiro. Y no había dudado en consultarlo con Chris, siendo él la primera persona en la que había pensado para pasarla, pero por supuesto, él tenía que tener su agenda libre también. 

Sonrió ante el sonido de lo que sería el comienzo de su desayuno, y el calor de la sartén calentándose.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Dom Jun 07, 2015 7:50 pm

¿Sabía quién era cuando fue a hablarle? Obviamente que sí, era amante de su trabajo. Él, al ser actor, tenía fascinación por el cine y las series, por lo que la mayoría de series y ese tipo de cosas las conocía, había visto en muchas ocasiones a Maia en la televisión. Y había esperado que ella le reconociera también, ya que en el último tiempo se había hecho mucho más conocido por su papel en The Vampire Diaries como Kai, ahora cada vez que salía a la calle era mucho más reconocido que antes, todo tipo de gente le gritaba en la calle pidiendo por una foto o un autógrafo, supuso en ese momento que una famosa no sería la excepción. Recordaba perfectamente toda la secuencia, las primeras palabras que le había dicho, y la sonrisa que decoró el rostro de la muchacha al instante. Lo que no imaginó es que estaría con ella hoy en día, pero apenas le pidió por la segunda cita supo que eso iba más allá que una simple salida, y ahí estaba hoy, colado por ella, totalmente enamorado y esperando a que la vida nunca le separará de su novia, de su chica. Agradecía el día en que la habían puesto en su camino, porque sin ella no sería lo mismo, no hubiera pasado tantas cosas lindas estando solo.

¿Lo más complicado de todo? Eso serían los celos. Nunca había estado con una persona que le importará de enserio, —exacto, nunca se había enamorado— por lo que controlarse cuando alguien miraba lo que era suyo le era difícil, no le gustaba que nadie la mirara cuando estaba a su lado, era suya y nadie aparte de él podía tocarla. Mucho más complicado era porque se trataba de alguien quién se llevaba varias miradas de parte del público masculino, lo que Chris consideraba irritable, sabía que su novia era ridículamente hermosa pero nadie tenía derecho a mirarla.

Una vez con todo el batido hecho empezó a echar pequeñas porciones encima de la sartén. No era el mejor cocinero del mundo, pero había aprendido varias cosas gracias a su madre, quién si era una cocinera excelente y que se las había arreglado para enseñarle a preparar distintas comidas a su hijo. De todas formas, algunos platos había aprendido a hacerlos por su propia cuenta, por programas de televisión que pasaban a media-noche, haciéndole cocinar en su tiempo libre para aprender algo por sí solo, además, si madre no estaría siempre para hacerle de comer. — ¿Sí? Bueno, tengo toda la semana libre también, así que no es problema para mí. — Comentó, sin distraerse de su trabajo. — Ah, podríamos también hacer un pequeño viaje de un día a un lugar especial… Hable con mi madre y... Bueno, esta emocionada por eso y  quiere conocerte. — Susurró, riéndose por lo bajo y mirándola de reojo. — Así que, si no es problema para ti, podríamos ir a visitarla, creo que es un buen momento para que conozcas a mi familia. — Finalizó, terminando de cocinar los últimos panqueques.

Su agenda últimamente había estado apretada porque en sus planes estaba comenzar el rodaje de la nueve serie en la que iba a participar, pero por suerte les habían dado unas primeras vacaciones a todos para comenzar luego a grabar, lo que había agradecido porque necesitaba un tiempo libre con alguien que le hiciera compañía, en ese caso la chica. Terminó de hacer el desayuno y dejo dos cafés en la mesa, y dos platos con panqueques, decorándolos con crema batida encima, chupándose los dedos que estaban cubiertos de esta. Se acerco a la chica y le dio un beso largo en los labios. — Bon appetit, mademoiselle.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Dom Jun 07, 2015 11:34 pm

Suspiró internamente cuando Chris le contó de su propuesta. Por supuesto que no le molestaba, pero era una invitación a lo desconocido. Era un paso que, aunque no le aterraba, lograba que se estremeciera un poco. Sabía que su mamá era una de las más -si no es que la más- importante mujer en su vida, y conocerla cara a cara era algo intimidante (sin contar al resto de su familia). Siempre lo era. ¿Qué pasaba si no le caía bien?, ¿Acaso eso estropearía las cosas? Quizás incluso no le gustaba su trabajo en la televisión, oh, eso sería ridículamente horrible. Quizás esperaba a un chica agarrada de su hijo, quien solo veía en él una cara bonita y famosa. No la culpaba. Desde su trabajo en The Vampire Diaries, Chris había ascendido varios escalones más en la fama, y tenía a un montón de chicas a sus pies. ¿Por qué culparlas? Él era tremendamente apuesto, y a veces -muchas veces, a decir verdad- sentía celos de las miradas que él recibía, incluso algunas insinuaciones cuando habían salido, de parte de quienes no databan -o no querían hacerlo- de que era ella su novia, y él el suyo. Pronto, se vio un poco llena de inseguridades, inseguridades que detestaba, pero que al fin y al cabo estaban ahí. Estaba deseosa y ansiosa de conocerla, claro; pero por otro lado, tenía miedo. Un temor ligero de que no le cayera a quien debía agradecer de haber traído a su novio a la vida. Terriblemente simple. 

Maia antes de saborear su desayuno, pudo deleitarse con la dulzura de los labios de su novio. Posteriormente, observó la comida que tenía enfrente. Se le revolvió el estómago, siendo las ganas de probar aquel manjar las culpables. —Se ve delicioso —observó, tomando un tenedor y cortando un pedazo del panqueque. Con cautela, lo llevó hasta su boca y pronto se encontró con los ojos cerrados y saboreando la delicia que se le había otorgado —Mmm... y sabe delicioso —elogió, saboreando lo más que pudiera antes de tragar. Miró hacia su diagonal izquierda, donde Chris se había acomodado. Quizás era la claridad de la mañana, o simplemente se había levantado con ganas de mirarlo, pero no podía evitar perderse en sus preciosos orbes azules. Sin poder, evitarlo, se levantó levemente de su asiento y se acercó a él para darle un beso lleno y pleno. —Gracias... Te amo —pensó en agradecerle por el desayuno, pero sería demasiado específico, ya que no le agradecía solo por eso, sino por muchísimo más. Una vez sentada, tomó su mano derecha con la izquierda de ella y comenzó a acariciar el dorso superior de su mano con su pulgar. —Sobre lo de conocer a tu familia, me parece excelente —opinó, positivamente, tomando un sorbo de su café. —Aunque debo admitir que me pone nerviosa, mucho, de hecho —rió, palmeándose en la cabeza imaginariamente por tal tontería. —Pero estoy segura que son agradables, después de todo, tu simpatía la sacaste de algún lado —bromeó. Maia observó y no pudo evitar soltar una risita, algo reprimida. No quería ser tan obvia, pero le daba gracia la imagen que se le había presentado: Probablemente por el bocado que se metió con anterioridad, Chris tenía crema en la parte superior de su boca, como un niño de cinco años. —Aunque no creo que se vean tan encantadores con crema batida en la cara —confesó, sonriendo aún más grande por la escena, que la causaba ternura, de alguna manera. —A ver, ¿Qué harías sin mí, eh? —bromeó, tomando una servilleta de tela y acercándose para limpiarle con delicadeza aquel mini-desastre que se había provocado.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Lun Jun 08, 2015 12:54 pm

El  hecho de preguntarle a Maia si quería conocer a su familia era algo serio, y cómo conocía a su novia también sabía que se pondría nerviosa al instante, pero él no se sentía de esa manera, en cambio estaba ansioso porque se conocieran las mujeres más importantes de su vida, estaba seguro al cien por ciento de que su madre no tardaría en enamorarse de Maia, ¿quién no quería a esa chica? Veía imposible que alguien no sintiera afinidad con ella. A lo mejor era porque él se encontraba encantado con ella y era inevitable que no la sintiera como la mejor de las mejores, pero sí a él le gustaba era muy probable que a su familia también. Las personas con las que había compartido miles de cosas aceptaban a cualquiera que lo hiciera feliz, y estaba seguro de que su madre lo había visto de esa manera, riéndose apenas pronunciaba el nombre de su novia, y supo que era una buena muchacha. Pero sí le importaba —bastante— la aceptación de su familia.

Sin querer pensó en cuando él tuviera que conocer a su familia y su rostro seguramente se puso del color del cal, no había pensado en ese pequeño detalle, conocer a las personas más importantes de su vida le ponía nervioso, por miedo a que no le aceptaran y que ella no quisiera seguir con él, era un pensamiento tonto porque estaba seguro que ella lo amaba de enserio, pero el pánico le fundió el cerebro por unos segundos, haciéndole imaginar los peores escenarios, sintiéndose mal por poner de la misma manera a Maia en ese momento. Trató de relajarse en su asiento y asegurarse de poner a su novia de la manera más cómoda a la idea.

Río por lo bajo al verla disfrutar de su comida, sentándose en la otra punta de la pequeña mesa, comiendo de su plato. — Me alegra que te guste. — Dijo, con una sonrisa de satisfacción en su rostro. No era la primera vez que le cocinaba algo, pero disfrutaba de cada vez que ella comentaba cuando le gustaba aquel plato que le cocinaba. Tomó un sorbo de café, viéndola levantarse y dejando la taza en su lugar, disfrutando de aquel beso que transmitía todas las emociones de la chica, sintiéndose repleto de felicidad. — Yo también te amo. — Susurró sobre sus labios, viéndola volver luego a sentarse, dio otro bocado a su comida antes de sentir como sus manos se entrelazaban, alzando su mirada hacía ella y esperando que dijera algo. Acerco un poco más la silla para abrazar a la chica contra él, sonriendo y riéndose bajo. — No tienes por qué estar nerviosa. Sí me gustas a mí sin duda le gustarás a todos, ya me imaginó a mi hermana y mi madre persiguiéndote por todos lados, diciéndote lo linda que eres para ellas. Son igual a mí. — Explicó, sabiendo que era la pura realidad.

Escuchó su risa y la miro con el ceño fruncido, riéndose sin saber porque no paraba de reír mientras lo observaba. Y apenas escucho sus palabras no pudo evitar reírse de sí mismo, dejando que se acercara un poco, para sacarle el trapo de la mano y besarla en los labios. El beso duro unos segundos, para separarse luego y verla con los labios llenos de crema. — Supongo que estamos iguales ahora. — Alzó una ceja, riéndose a carcajadas. Volvió a acercarse pasando su lengua por los labios de la chica, quitando la crema. — Listo.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Mar Jun 09, 2015 12:29 am

No había manera de enumerar todos aquellos momentos que tanto apreciaba. Todo era una dulce recopilación de elementos mágicos, algo casi surreal. Probablemente antes había experimentado la magia de soñar, muchas veces, durante su adolescencia y años anteriores vivió en carne propia lo que era minutos a los que podía asociar con su epítome de felicidad. Y cosas tan simples, y tan bonitas: Amaba la fotografía, por lo que aprovechaba todo el tiempo para retratar momentos que merecían ser inmortalizados, la belleza de un bosque o la hermosura en una sonrisa compartida. Pero todo aquello que parecía ser la cúspide de lo que podía sentir, fue chocado por una fuerza externa. Y esa fuerza externa tenía nombre y apellido. Pronto, los árboles que capturaba en pantalla fueron reemplazados por una sonrisa innegable, en vez del brillo del Sol, se había visto maravillada por un brillo especial de tremendas gemas azules que acompañaban su mirada; ya no era solo la textura de la arena la que lograba asombrarla, sino unas palmas que permanentemente andaba en busca. Maia se reía, de tantas cursilería que se permitió ingresar. Por supuesto que, antes era dulce y pensaba (y soñaba) con algún amor, pero el hecho de haberlo encontrado tan... a la medida, tan especial, pues... lograba darse el gustazo de regodear un amor tan lindo.

Se contradecía tontamente, quería mantenerlo a su lado, quizás de esos secretos que uno tanto guardaba de chico, y al mismo tiempo mostrarle a todo el mundo a aquel chico que se había robado su corazón. Porque aunque ella temiera conocer a aquellos que tanto le importaban a Chris, ella también deseaba llevarlos hasta sus padres, su hermano, y todo aquel que significaba alguien en su vida. No temía nada en ese caso, estaba segura que se ganaría su cariño con media hora de cruce de palabras. Chris tenía ese talento, esa... magia que lograba quererse por sí solo, sin necesidad de nada más. Y ella amaba eso, su humildad, su corazón, su simpatía y tanto, tanto más. 

Maia alzó una ceja y sonrió, ladeando la cabeza. —Pues obviamente prefiero mil veces que me persigan a que corran de mí —había bromeado, encogiéndose de hombros. —Cuando tenga la confianza suficiente, le pediré a tu mamá que me cocine. Quiero conocer de primera mano a la chef detrás de mi cocinero preferido —elogió, sonriendo y comiendo un bocado del panqueque. Y por supuesto, aunque no le haya permitido limpiar aquel objeto de risa, específicamente la crema, había salido ganando, por supuesto siendo el premio un beso de él. Su próxima acción logró que se sonrojara, cometido que, después de haber compartido tanto, aún lograba. Maia lo observó con cierta picardía en sus ojos y lo señaló con su tenedor. —No empieces algo que no puedes terminar —amenazó, no pudiendo aguantar la risa. Siguió comiendo, unos segundos en silencio, hasta que optó recostar su cabeza en su hombro, suspirando pesadamente. —¿Sabes? No te pregunté como te ha ido los últimos días —espetó, tragando otro bocado, llegando ya al final de su delicioso desayuno. —Y me gusta saber como estás, ya sabes.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Mar Jun 09, 2015 2:04 am

Nunca estuvo seguro de cuál fue el momento en el que supo que estaba enamorado de ella, simplemente, de un momento al otro el sentimiento se encontraba allí, descansando dentro suyo haciéndole sentir de maneras indescriptibles. Lo único que sabía era que estaba profundamente enamorado de aquella sonrisa, y que con solamente verla su corazón se hinchaba debajo de su pecho, no encontraba palabras para explicar cómo le hacía sentir. Bien, era lo único que encontraba más cerca, además de feliz, muy feliz. ¿Lo qué más disfrutaba? Mirarla, cuando dormía o incluso cuando se encontraba distraída, amaba cuando fruncía el ceño para concentrarse, cuando sus mejillas se ponían ligeramente coloradas por lo que él decía o hacía, seguía pasando, aun después de las miles de cosas que habían sucedido entre ellos seguía poniéndose colorada, y no había nada más adorable que eso. Su mayor miedo siempre había sido enamorarse y sufrir, era lo que aprendía de ver a la gente pasarla mal por el amor, pero ahora que sabía cómo se sentía se encontraba totalmente completo. Amaba a Maia, hasta cuando se despertaba por la mañana con todos los cabellos desprolijos y ese rostro somnoliento, hasta cuando se enojaba con él y le gritaba por los mil aires. Ella podría romperle el corazón y a Chris no le importaría, la dejaría hacerlo sin  ningún problema, estaba a completa disposición de terminar mal.

Comió su propia creación, dándole un trago al café para hacer que el pedazo de comida pasará más rápido por su garganta. — Estoy seguro al cien por ciento que te van a querer. Y en todo caso si no te quieren, dudo que pase eso, seguiré contigo, porque solamente estoy interesado en el hecho de que te amo. Y que no puedo estar sin ti. — Sentenció, diciendo y dejando claro como el agua lo que pensaba sin miedo. — ¿Qué importa lo que digan los demás mientras nos tengamos a nosotros mismos? — Preguntó, para sí mismo, encogiéndose de hombros.

Sintió que recostó su cabeza en su hombro, comiendo el último bocado del desayuno, abrazando con un solo brazo a su novia, acomodándose sobre su asiento. — Sabes qué no hay nada muy interesante, solamente que estuve leyendo el libreto de mi próximo proyecto y me ha gustado bastante, estoy emocionado por empezar a grabar. — Estaba bastante excitado por la idea de grabar aquella serie, era lo que terminaría de dispararlo a la fama. — Cuando empiece a grabar no nos veremos muy seguido, ¿sabes? — Comentó, con la tristeza reflejada en sus palabras, tratando que no se notase cuanto le disgustaba el hecho de pasar menor tiempo con ella, sin lograrlo. — Que va. No quiero pensar en ello.

El simple hecho de haber pensado en eso le había bajado los ánimos, alejándose para poder agarrar los platos y las tazas e ponerlos en el lavaplatos. Apoyó sus brazos en encimera, tratando de pensar en positivo, diciéndose a si mismo buscaría tiempo para poder seguir estando con ella, sintiendo como Maia lo abrazaba por detrás, suspirando. — Quiero que sepas que te amo. — Susurró. — ¡Te amo tanto siquiera qué no puedo soportar la idea de pasar menos tiempo contigo! — Dijo, relamiéndose los labios con exasperación reflejada en el gesto. — ¿Qué me has hecho para tenerme así? — Finalizo, con una risa, volteando para verla al rostro.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Jue Jun 11, 2015 12:44 am

La facilidad que tenía ella de ser influenciada por Chris quizás pasaba a otro nivel. De buena manera, claro. Aquellas inseguridades que se habían presentado anteriormente ya no se encontraban. Permitiendo que ahora reflejara lo que verdaderamente sentía, pero no había logrado sacar a la luz. Por supuesto que, sin desestimar a su madre o a su familia, aún si no les agradaba, al fin y al cabo no importaba. Porque ella se había enamorado de él y lo amaba, como a ningún otro, y no habría nada que le impidiera seguirlo haciendo durante mucho tiempo, nada en absoluto. No iba a dejar que esa luz verde se desperdiciara, aquella luz que le permitía hacerlo feliz que él la hiciera feliz por igual. Con todo lo que tenía y lo que no, sin desperdiciar ni una sola parte de él, lo amaba. 

Maia sonrió y depositó un beso en su mejilla. —Tienes razón. Solo tú y yo. Juntos —había espetado, sin dejar de sonreír, contenta, porque iría a esa casa, y aún si no se ganaba el corazón de su familia, seguiría con lo que más le importaba. Quien más le importaba.

La emoción de preguntarle sobre su bienestar y/o proyectos pronto se vio nublada por una emoción agri-dulce. Estaba emocionada por que comenzara su nuevo proyecto, no solo porque era una oportunidad para él, sino porque había caído en uno muy interesante. De hecho, había estado leyéndolo con él una tarde de "estudio", cotilleando sobre la trama y todo el asunto. Sin embargo, como él mencionó, ya no se verían muy seguido. Él comenzaría a rodar, o antes con la pre-producción, y ella se pasaría trabajando en tratar de no extrañarlo. Al menos no tanto -cosa que sería difícil-. —No te preocupes. Nos manejaremos y encontraremos la manera de compensar el tiempo —susurró, plantándole un beso en su mejilla. —Como siempre lo hacemos.

Había notado su repentino cambio de ánimo, lo gracioso es que había intentado ocultárselo. Pero, Maia se había tomado el lujo de notar y anotar todas esa peculiaridades que solía demostrar, y lo había sentido tensarse debajo de su cabeza, antes que se levantara dirigiéndose al lavaplatos. Suspiró y se encaminó a la encimera, colocándose detrás de él, y abrazándolo, suspirando sobre su espalda. —Ey, vamos, no te quiero ver así —espetó, dejando un beso en su espalda. Chris se dio vuelta, y aprovechó el momento para tomar su cara entre sus manos, mirándolo a sus ojos, aumentando con ésto -o intentando- la intensidad de sus palabras, deseando que éstas se le quedaran grabadas. —Yo también te amo. Te amo muchísimo, probablemente más de lo que te imaginas. Y si te sientes mal porque vamos a estar menos tiempo juntos, solo piensa en que voy a estar pensando en ti cada momento, extrañándote y amándote igual que cuando estamos juntos. Nada va a cambiar, te lo prometo —suspiró y se paró sobre sus puntitas de pies, cerrando la distancia entre ambos, uniéndose en un beso lento, y suave, tratando de pasarle un poco de tranquilidad, comunicarle que no iba a ser para menos la próxima distancia. Se separó, apenas unos centímetros, dejando sus narices rozando. —. No sé que hice, pero espero que sea bueno —susurró, riendo. —. De todas maneras, no quiero que acabe nunca. 
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Jue Jun 11, 2015 7:34 pm

Estaba metida bajo su piel, de una manera tan profunda que estaba totalmente seguro de que nunca podría sacarla totalmente de su corazón, aunque tampoco querría hacer eso, pero en caso de que fuera necesario se vería totalmente incapaz, la amaba demasiado, más que nada en el mundo y si le dolía solamente dejar de verla por solamente un tiempo no se imaginaba que sería vivir su vida sin ella después de conocerla, sería lo más cercano a una tortura. Pensar en levantarse y no ver su rostro a su lado era doloroso, o no poder sentir sus besos o su aroma, nunca pensó que enamorarse era tan hermoso y doloroso a la misma vez, aunque no siempre era como el último, sino que era así cuando tenía que permanecer alejado de ella por diferentes razones, uno de estos era el trabajo. Si pudiera dejar todo para estar las veinte cuatro horas del día junto a ella lo haría, pero tenía cosas que cumplir, además de que por más que quisiera tampoco podía vivir sin actuar, ya que era una pasión.

Sonrió por el beso en la mejilla, asintiendo y acariciando su mano. — Por siempre. — Dijo, mirándola y cerrando eso con un beso casto en los labios. No era ninguna mentira, ellos estarían siempre juntos, nada podría separarlo de ella, seguiría a su lado todo el tiempo que se le pusiera de lado.

Le molestaba demasiado tener que dejar a la chica sola, sabiendo que él estaría trabajando, haciendo lo que le encantaba mientras que ella se la pasaba extrañándolo, no es que el no fuera a hacerlo, sino que por la distracciones que encontraría por culpa de la serie a lo mejor no pensaba tanto en aquel dolor que le dejaba un vació en su interior. Aunque como siempre le prometía, era más que seguro que terminará mandándole mensajes todos los días para saber cómo se encontraba. Sonrió al escuchar sus palabras, disfrutando el beso y abrazándola a él. — Te voy a extrañar, demasiado. — Susurró, rosando sus narices suavemente. — Voy a necesitar algo que me recuerde a ti, porque sino perderé la cabeza. — Río, aunque francamente no mentía, era la pura verdad. — Yo también pensaré en ti todos los días, y te amaré igual que siempre, pero no quiero hacerlo a la distancia. — Susurró, soltando un largo suspiro y tratando de sacarse el mal estar de encima.

Río suavemente al escuchar lo que decía. — Yo tampoco sé que me has hecho. Pero me gusta. — Se encogió de hombros, ocultando su rostro en el cuello de la chica, aspirando su aroma suavemente, dejando leves besos en aquel hueco. — ¿Qué quieres hacer ahora? — Preguntó bajo, esperando por su respuesta.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Vie Jun 12, 2015 1:44 am

No le encontraba sentido a la distancia. Al fin y al cabo, ¿Qué bien hacía? Era un impedimento, una separación de toda cosa que deseábamos. Llegar a un lugar, ir a buscar, volver a casa, y en éste caso, estar con quien amaba. Y el tiempo también perdía su valor, desgraciadamente. Porque se pasaría lento, quizás el doble de cuando estaba con él. No es que no fuera a encontrar nada para hacer, probablemente retomaría sus actividades, al menos hasta que ella también comenzara con su proyecto; pero simplemente... no era lo mismo. Nada era lo mismo. Se consideraba alguien independiente, no desde el punto de vista que no necesitara a nadie, sino desde el punto de vista donde le bastaba pensar solo una vez y se sentía satisfecha con sus memoria, pero desde hace tiempo dependía de la sonrisa que lograba iluminar cualquier cosa, dependía de su voz, dependía de una persona en su totalidad, de su amor, de todo lo que tenía y la hacía feliz.

¿Perder la cabeza? Oh no, por favor no. Sino, ¿A quién tendré la dicha de besar si lo haces? —bromeó, soltando una risa —Te podría dar una foto pequeña, algo —murmuró, ofreciendo. Aunque nunca bastaban, Maia tenía un montón de esas fotografías de bolsillos, la mayoría de esas cabinas con fotos instantáneas. Le encantaban, y más aún, le encantaba tener fotos de ellos dos. Quizás por esa manía de retratar todo lo que valía la pena en una imagen impresa, pero nunca sería suficiente.
 
Pasó ambos brazos por su cuello, inclinándose y sonriendo al mismo tiempo al sentir aquellos besos que depositaba en su cuello. Aún más escalofríos le produció al sentir su voz baja pronunciándose sobre el lugar. —No sé, sabes que disfruto de cualquier cosa contigo —murmuró, tomando el cabello cercano a su nuca entre su mano y acariciándolo levemente. —Primero lo primero, debo ir a vestirme —rió, imaginándose el viaje que debería hacer escaleras arriba nuevamente. Aunque le gustaba pasar el día en casa, no le gustaba pasar demasiado tiempo en la ropa de dormir, aún si se trataba de un suéter y unos pantalones. Quizás la tentación de volver a la cama contra-producía. —Estoy entre ver una película o salir por ahí, ya sabes, a donde sea.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Vie Jun 12, 2015 8:44 pm

Sabía por lo que las demás personas le habían dicho que las relaciones a la larga distancia nunca funcionaban, aunque lo de él y Maia solamente fuera temporalmente, por muy poco tiempo tenía miedo de ser como esas parejas, aunque se estaba precipitando a compararse con demás personas, tenía bien en claro de que eran diferentes a todas las demás parejas, y le gustaba sentirse de esa manera, le hacía sentir especial, especial junto a ella. Haría lo que fuera para hacer que todo funcionará, la llamaría y le mandaría mensajes cada vez que pudiera, y por más tonto que sonará dentro de él tenía miedo de que ella se olvidara de lo que sentía por él, era un pensamiento irracional, porque solamente era unas semanas como mínimo, pero el miedo seguía allí, haciendo incapaz que lo ignora simplemente haciéndolo a un lado. Trato de pensar en positivo y aclarar su mente, pensando en que estaba cien por ciento de cuando lo amaba y de cuanto el la amaba a ella, sonriendo dentro suyo a aquel pensamiento.

No en el sentido literal, sino que perderé la cabeza de la locura. — Soltó, en una carcajada baja, negando varias veces. — Bueno, si me amas, supongo que me seguirás amando por más loco que este, ¿verdad? — Alzó una ceja, bromeando claramente y abrazándola más a sí mismo. — No, una foto la puedo tener en cualquier lado. — Rodó los ojos, pensando en que podría tener de la chica que le hiciera no extrañarla suficientemente, pero nada se le venía a la cabeza.

Me comenzó a dar más besos por su cuello, subiéndolos a sus labios, besándola suavemente y separándose a unos segundos con una sonrisa en los labios, sintiendo aquel nudo de emoción es su estomago que siempre se creaba cuando la besaba. — Voto por ver una película, no tengo ganas de moverme de casa. — Arrugó la nariz, moviéndose para separarse y subir las escaleras a su lado, entrando a la habitación silbando por lo bajo y buscando una película en el estante, había miles de estás que el chico siempre llevaba y que casi nunca terminaban de ver, o que nunca llegaban a ver. — ¿Qué quieres? ¿Terror? — Dijo con picardía, le encantaban ese tipo de películas, pero ella se asustaba fácilmente lo que siempre robaba una sonrisa en el chico.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Sáb Jun 13, 2015 3:35 am

Por supuesto que tenía miedo, por más que quisiera ocultarlo. No es que no confiara en él, en ellos, sino que... había pasado tanto tiempo guiada por los demás, por los asuntos de los demás, que se impregnó en su cabeza que una separación en kilómetros solo significaba problema. Nada menos. Pero no se iba a permitir llenarse de tantos pensamientos negativos, se pondría feliz por él, lo extrañaría en su medida justa (porque si se excedía probablemente acabaría con una depresión o algo por el estilo) y cuando volviera a ella le compensaría por todo el tiempo perdido y lo amaría como siempre. Estaba decidida a sacar lo mejor de esa situación y no hacerse la cabeza demasiado por ello.

¿Acaso es en serio? —preguntó —Claro que te amaré, aún si fueras la persona más desquiciada del mundo —rió, abrazándose a él —Además, amaría a quien probablemente sea el sociópata más atractivo de la historia —bromeó, refiriéndose al papel en la televisión de su pasado. No era mentira, al menos eso es lo que la mayoría decía, y bueno, obviamente ella también pensaba. Se había enganchado aún más cuando él se encontraba en la serie. Lo había obligado a ver con ella todos los episodios estrenos en su casa, o en la del chico, pero juntos al fin y al cabo. Le divertía ver sus reacciones; y, por más que encontrara increíblemente sexy el papel de chico malo, no podía evitar mirar a su costado y apreciar a su ridículamente hermoso y dulce novio.

Rió, sintiendo los besos repartidos en camino hacia su boca, para finalmente sonreír, asintiendo —Me encanta —pronunció, para luego seguirlo escaleras arriba, hasta su habitación. Ya ahí, entró, observando como se encontraba de espaldas, probablemente en busca de la elección de esa mañana. Ambos eran fanáticos de el cine y cualquier cosa buena que se transmitiera por la televisión por lo que generalmente no desperdiciaban una oportunidad para ponerse al día con cualquier buena pieza del cine. Sin importarle que estuviera ahí, comenzó a despojarse de su ropa, teniendo ya lista la otra muda sobre la silla. Arrugó la nariz, escuchando su propuesta, convenciéndose por dentro mientras se colocaba su pantalón de jean. —Mmm... no lo sé, después me cuesta conciliar el sueño —espetó, un tanto avergonzada. Probablemente no tendría tanto miedo sino estuviera tan obsesionada con lo paranormal, pero era un hecho que no podía evitar, y siempre habían consecuencias como éstas. Se quitó su suéter, y caminando hasta Chris, se terminó de colocar la musculosa blanca que había elegido. Lo abrazó por detrás, poniéndose de puntitas de pies, apenas alcanzando su hombro, donde apoyó su mentón, observando las películas entra las cuales estaba eligiendo —Aunque, ahora que lo pienso, puede ser una buena excusa para que te quedas por la noche conmigo —bromeó, quizás no tan en broma. —Definitivamente veremos una de terror —sentenció, dejando un beso suave en su cuello.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Chris C. Wood el Sáb Jun 13, 2015 3:18 pm

A veces pensaba en que podría pasarse una eternidad mirándola fijamente, observando cada angulo de su rostro, ella hacía que la palabra inperfección no existiera, porque por más que él quisiera no había nada malo que encontrar en ella, era como si hubiera sido hecha para su persona, para que el decidiera observarla todos los días y buscar una imperfección, que lo empujará a quedarse por siempre con ella para poder seguir buscando, hasta que un día, se daría cuenta de que era perfecta de todas las formas, y que lo había sabido desde siempre y por eso nunca había querido dejarla. Sus manos juntas, entrelazadas siempre le habían llenado el pecho de felicidad, sentirla moverse a su lado, reír, todo era algo que siempre le daba el empuje para salir adelante. En poco tiempo ella se conviertió en su vida, y sentía que sin ella no era capaz de vivir el día a día.

No pudo evitar soltar una leve risa, sabiendo a que se refería, recordaba todas esas tarde que habían pasado, viendo los capítulos de The Vampire Diaries donde el aparecía, lo que más le gustaba de todo eso era que Maia luego no podía evitar mirarlo como si de alguna forma estuviera orgullosa de él. — Cuidado, puede que en cualquier momento me salga el Malachai Parker de dentro mío. — Dijo en broma, mordiéndole el labio suavemente. — “Naughty girl.” — Susurró, citando una de las palabras que había dicho estando dentro del personaje, riéndose levemente ante aquella forma de actuar, la verdad es que sentía que Kai y el eran iguales, sacándole el hecho de que en la vida real el no era ningún psicopata, obviamente.

Muchas veces Chris se aprovechaba que a la chica no le gustaran las películas de terror, porque en ese caso de verlas ella siempre al final le pedía que se quedará a dormir porque tenía miedo, entonces ella se acurrucaba entre sus brazos, haciéndolo sentir de miles de maneras dificiles de explicar. Suertudo era uno de esos sentimientos, sin duda. Observo como la chica se comenzaba a cambiar, sin evitar echarle un poco el ojo, nada que no hubiera visto antes pero sin duda. — Sabes que me quedaré a dormir de todas formas, voy a aprovechar todo este tiempo para estar lo que más pueda contigo. — Anunció, riéndose por lo bajo, escogió una de terror que ya había visto y se encamino para ponerla, se acosto en la cama, esperando a que la chica se acurrucará a su lado. — Te amo. — Susurró, dándole un beso casto en los labios, observándola por unos segundos con una sonrisa.
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

Mensaje por Maia Mitchell el Sáb Jun 13, 2015 5:13 pm

Chris tenía esa mirada a la cual uno simplemente no se le podía negar. Por supuesto, tenía un color azul encantador por sí solo, pero había una viveza, una picardía y dulzura en ellos que le permitían admirar aún más como la observaba. Cuan suertuda era de que la observara así. Era un seductor nato, se notaba a leguas. Tenía una labia, una manera de actuar donde no podías pasar por alto su presencia, especialmente al público femenino. Pero Maia se había dejado seducir por mucho más, todos esos aspectos que aunque no pasan de largo, podrían, pero para ella no. Cualquier caricia era una invitación a admirarlo, cualquier roce, cualquier mirada fugaz, todo era tan... magnético, no se podía negar, simplemente no. 

Sonrió y lo tomó por el cuello de su remera, bajándolo para besarlo, con suavidad y lentitud, asegurando de morderle el labio de vuelta antes de soltarlo. —No me molestaría tenerte atrás mío como Kai —murmuró, con picardía. 

Antes sus próximas palabras, Maia simplemente rió y asintió con la cabeza, suspirando. —Y sé que no necesito excusa para que te quedes conmigo —observó como colocaba la película y luego acostarse en su cama, invitándola a que lo acompañara. Rió y se tiró sobre la cama, rebotando contra el colchón levemente, antes de recostarse contra él, dejando que al abrazara. La película había comenzado a funcionar, sin ninguna publicidad, ni nada por el estilo, la tensión se encontraba transmitida a través de la pantalla. Pero, ni aquello pudo darse el lujo de separar la mirada de Maia contra él. De despertarla de su embelesamiento con el chico, observando todas sus facciones, repasando cada curva de su cara, sus ojos, su nariz, sus labios, todo. Por supuesto que nunca se olvidaría del rostro de quien se había robado su corazón, de quien parecía haber arrancado su alma con gracia, reemplazándola con la suya, porque al fin y al cabo, al final del día, ella era de él, y él de ella. Sonrió, acariciando su pelo, y acercándose para devolver el beso regalado. Lo amaba, lo amaba como a nadie, nunca se cansaría de hacerlo, nunca se cansaría de admitir que después de tanto tiempo, se había enamorado con locura, como nunca pensó. —Te amo, muchísimo. 
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Re: One day you fall for this girl — Maia.

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